martes, 20 de enero de 2009

REGISTRO NACIONAL DE LAS PERSONAS INSTITUCION DE SEGURIDAD NACIONAL

¿Seguridad nacional?
Publicado en el diario La Prensa en el día 2/09/08

Nunca antes el Registro Nacional de las Personas había experimentado tal deterioro como para generar sospechas sobre el desarrollo normal del calendario electoral. Y no son figuraciones o deseos de alarmar: la tardanza en la emisión de cédulas de identidad y el tortuguismo en su entrega pueden impedir a muchos nuevos electores su participación en los comicios del próximo noviembre.
Las cifras hablan por sí solas. Cerca de un millón de documentos personales debieran confeccionarse y entregarse en cincuenta días. ¿Lo hará el RNP? Los optimistas, planificadores tras escritorios, activistas y asesores dicen que lograrán documentar a quienes hicieron la solicitud antes del cierre del censo electoral. Su lema es nada es imposible. Sin embargo, conociendo cómo se trabaja en la administración pública mucho nos tememos que a finales de octubre e inicios de noviembre veremos el gran festival de activistas recogiendo, entregando o perdiendo tarjetas de identidad.
¿Por qué este desastre en un organismo del Estado declarado “institución de seguridad nacional”? No es antojadizo el calificativo, pues en el RNP se halla la información de todos los hondureños y sin la documentación que debe proporcionar el ciudadano ve limitada sus actuaciones diarias. A través del Registro se reconocen oficialmente acciones trascendentes de la persona, el nacimiento y la muerte, y el estado civil.
Secundariamente y cada cuatro años debe proporcionar el censo electoral debidamente depurado. Es significativo que se le dé más importancia a la dimensión electoral que a la identificación personal, evidenciando así que la labor registral está aún subyugada a los intereses políticos partidistas que se reflejan además en la repartición de los puestos ejecutivos y en la contratación de activistas para controlar la documentación.
Qué lejos y contradictoria la realidad de la reciente reforma del Congreso a la Ley del Registro. “Se declara al Registro Nacional de las Personas como una institución de seguridad nacional, considerándose como un órgano especial del Estado, vinculado estrechamente a la seguridad de la sociedad, con carácter independiente, con personalidad jurídica, autonomía técnica y administrativa, autodeterminación normativa”.
¡Qué belleza! ¡Se pulieron en el Congreso! Pero todo, por ahora, quedó en nada. Hubo subsidios para las gasolinas, bonos para los de escaso consumo de electricidad, recepción de las demandas laborales, bonos estudiantiles, de la tercera edad y ayudas directas, casi personales, de los titulares del Ejecutivo y del Legislativo con el dinero de todos. Pero no había para comprar el plástico de las cédulas, se agota la papelería para trámites elementales. Es tal la lipidia que las oficinas de San Pedro Sula se hallan a merced de los ladrones que entraron recientemente y se llevaron equipo. El RNP es una institución de seguridad nacional, quizás en el papel.